miércoles, 2 de marzo de 2016

LA CASTAÑEDA, MANICOMIO


El 01 de septiembre de 1910 fue la inauguración del manicomio La Castañeda construida en el pueblo de Mixcoac.
Compuesto por 25 edificios y con lugar para albergar a 1200 pacientes.
El Porfiriato celebro el primer centenario de nuestra
independencia con la inauguración de este Manicomio
Durante los primeros años sólo se recibían pacientes con avanzadas enfermedades mentales, como esquizofrenia, pero al paso del tiempo comenzaron a recluir también a reos de cárceles, prostitutas, epilépticos, sifilíticos, alcohólicos e incluso a indígenas bajo la excusa de que eran inadaptados sociales. El caos que había ahí dentro provocó que se cometieran crímenes de todo tipo como robos, violaciones y asesinatos. Algunas personas la describían como “las puertas del infierno”.
El maltrato que recibían los pacientes era vergonzoso. Los discriminaban y despreciaban a tal grado que a los pabellones recibían nombres como “El pabellón de los imbéciles” o “El pabellón de los idiotas”. También es famoso por los extremos métodos de tortura a los que eran sometidos: se hacía un uso excesivo de los electroshocks, tanto que los pacientes quedaban completamente inconscientes; cuando se consideraba que un paciente tenía un comportamiento inapropiado, los bañaban con agua helada, e incluso los encerraban por días en sitios húmedos y llenos de ratas, es por esto que La Castañeda es un episodio que pretende ser borrado de la historia mexicana.
El presidente Díaz Ordaz ordenó la demolición de La Castañeda el 29 de junio de 1968, pocos meses antes de la matanza de Tlatelolco, para que este infame establecimiento no causara alboroto en las olimpiadas. La mayoría de los pacientes fueron albergados en otros centros de salud a lo largo de la República Mexicana, y la fachada fue trasladada piedra por piedra a Amecameca por Arturo Quintana, donde 

hoy resguardan a un convento.